El carácter visual de la escritura:
El lector debe ver lo que el narrador cuenta, dónde está, esta teoría de los elementos visuales es fundamental para encarar la escritura de un relato, aunque de ninguna manera es excluyente, existen textos reflexivos y abstractos que poseen una notoria calidad literaria, también. La visualización depende mucho de el carácter de lo narrado, llenar el vacío espacio-tiempo para hacer más atractiva la lectura y que el lector pueda reconstruir mentalmente estos espacios. Dar apoyos visuales al relato. Es mejor que la historia continúe entre cuatro paredes, en la calle o en el bosque. Que aparezcan ante nuestros ávidos ojos de lector, detalles del ambiente, objetos, una ventana que da a una calle con todos sus sonidos y pequeñas historias, el bosque con su colchón de hojas, los sonidos del viento.
La experiencia del autor/a:
Otra fuente donde beber relatos es nuestra propia experiencia, ficcionalizar los sucesos de nuestra vida, enmascarar lo autobiográfico y transformarlo. Darle relieve. Instaurar en medio de una anécdota casual, nimia, un acontecimiento que la altere, salir del llano y escalar una colina. El modo de contarlo hará que nuestro relato tenga ribetes literarios, saldremos del significado literal, denotativo, a un universo de connotaciones que permitirán más de una lectura. Ese es el primer paso hacia una escritura creativa y literaria. Los tintes de experiencias personales, consciente o inconscientemente siempre se esconden en nuestra escritura, considero que es casi imposible inventar totalmente una historia, en alguna zona del texto se infiltrará siempre algo de nosotros. Intentar ocultarlo es el arte que debemos aprender para evitar un exceso autobiográfico.
Suspenso: El suspenso no es fácil de manejar, pero tampoco es tan difícil. A veces consiste en lograr que el detalle inquietante no se insinúe ni adelante ni atrás, hasta encontrar el remate o el momento justo de develarlo. Demorar la acción sin que se note esa demora.
Muchas de estas ideas fueron extraídas y recreadas, en algunos párrafos en forma textual,del libro de Alicia Steimberg "Aprender a escribir", Fatigas y delicias de una escritora y sus alumnos, Ed. Aguilar.
viernes, octubre 17, 2008
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1 comentarios:
Mi nombre es Noelia Soriano Burgués. Me alegró mucho saber que le gustó mi blog. Un abrazo.
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